Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
"/> Voz que madura. Discurso de premiación de Creación literaria – Revista Duc In Altum

Voz que madura. Discurso de premiación de Creación literaria

Voz que madura. Discurso de premiación de Creación literaria
Por: Daniel Pérez

 

“Voz que madura…” Es el nombre que recibe nuestro concurso de creación literaria, algunos recuerdan entonces los versos de Xavier Villaurrutia: 

Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada

y otros piensan en árboles o cómo la voz poética crece y lo llena todo. El ejercicio de la escritura siempre ha sido una labor difícil a la que cada persona se enfrenta de diversas formas. En el taller de creación literaria me gusta empezar el año con preguntas, indagaciones y escucha sobre la manera en que cada uno se ha acercado a la lectura y en qué momento se aventuró a escribir. ¿Qué es la escritura para cada uno de nosotros?

Las respuestas son múltiples y todas son válidas.

Por eso puede que la idea de un concurso sea extraña al camino creativo, hace pensar en entrenar y competir, vencer y superar. ¿Cómo podemos decidir que un texto es mejor que otro? ¿Implica que ese camino que uno decidió andar es mejor que otro? ¿Será que mi forma de ver la realidad tiene menos belleza? Nada de eso. Así como el artesano, los participantes han decidido hacer de la palabra su forma de crear, cada uno ha explorado diferentes vías de construir belleza, de construir una voz, incluso un silencio, propios.

Entonces, ¿de qué sirve un concurso? Ayuda sobre todo a dar a conocer, aparecer frente a los otros, compartir y saber quiénes son esos otros que han iniciado esos caminos hacia la observación y la vida, que encuentran en las historias, las ideas, los sentidos y los sentimientos, o en cualquier otra cosa, su sentido o sin sentido.

Hoy, más que un concurso, celebramos que nuestros alumnos se han dispuesto a seguir el camino de su propia voz, que de algunos he tenido la fortuna de ver y acompañar en el taller de creación literaria, ser parte de su devenir y eso que podríamos pensar que es madurar. Reconocemos, más que premiar, lo que en su proceso han logrado, lo que encontraron en su capacidad; pero celebramos de todos que nos permitan leer lo que en el silencio han creado.

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