Romina, Gerente de Reactor. Segunda parte

Romina, Gerente de Reactor. Segunda parte


Entrevista a Romina Pons

 

Para ser sincera, teníamos dudas al respecto de la formación laboral de Romina, había ciertas etapas que logramos descifrar, como su paso por ciertas revistas y la participación en distintas estaciones de radio a lo largo del país.

Cuando trabajamos la planeación de la entrevista esta era la parte que más nos generó dudas e incertidumbre, no entendíamos mucho sobre la forma en qué había llegado a un lugar o al otro, intentábamos imaginar las dificultades que pudo haber encontrado.

Una cosa sí teníamos clara, la música era el camino que había decidido seguir.

 

Tamara: ¿Qué involucra el puesto de gerente de una estación de radio, nosotros como estudiantes de prepa decimos ¡¿qué?! ¿No sería más adecuado llamarle directora o algo así?

 

Romina: Eso sí está raro, o sea, en todas las demás estaciones donde ya trabajé, en MVS, en EXA, en RMX, en Guadalajara, que también es de música alternativa, y una en Cuernavaca que se llama Radiológico, lo hice todo desde acá porque el país es bien centralista, pero se transmitían allá, menos la de León, ahí sí viví un rato. En todos los lugares mi puesto es Dirección artística porque es lo que haces, dirigir tu área creativa, a tus locutores y ver qué promociones van a hacer, pero aquí en el IMER le llaman Gerente, es gobierno y es burocrático, mi puesto no se puede llamar Director, nada más hay uno, que es el Director de todo el instituto, entonces
mi jefa no es Directora, es Subdirectora y debajo de ella estamos los Gerentes; pero cuando me entrevistan me dicen Directora artística, o sea, el nombre de este puesto es Dirección artística. Y lo que hago es resolver problemas, a grandísimos rasgos a lo que me dedico es a resolver problemas, que si la transmisión está bien, que si no está bien, conseguir boletos para el nuevo concierto y ver qué promoción hacemos que sea padre. Por ejemplo, está cerca el aniversario de la muerte de Cerati y hay que hacer un especial, entonces todos mis chavos están muy concentrados en el día a día.

Hay un puesto que se llama programación que se encarga de toda la programación musical entonces todos están en el día a día y junto con mi Productor general, que está aquí al lado, se llama Luis Pérez; él y yo somos los que nos dedicamos a ver qué vamos a hacer mañana porque él y yo no ejecutamos, ahorita yo no soy la que edita el audio y le pone la cortinilla y lo sube, yo nada más digo qué vamos a hacer y nada más me encargo de ver qué enfoque le vamos a dar a cada cosa.

Un ejemplo inmediato es con este viernes que se cumple un año de la muerte de Cerati y Reactor es la estación per se que tiene que lanzar a Cerati, porque es la única que pone rock en español, entonces se puede pensar que es fácil hacer un especial de Cerati, todo el mundo puede hacer un especial de Cerati, pero hay que pensar fuera del ego. El año pasado, cuando murió Cerati, estaba monitoreando las estaciones del país y todo era yo, es decir, “Yo el día que entrevisté a Cerati”, “Ese día estaba yo…” y “Yo la última vez que lo vi…”, todos los locutores hablaban desde sí, entonces lo que busco que se logre para este viernes es lo contrario, dar a conocer la intimidad de Cerati; entonces, estamos consiguiendo gente cercana a él, como su percusionista con la que tocaba en Soda Stereo y con la que estuvo tocando en los últimos discos, ella se llama Andrea Álvarez y también nos cuenta sobre qué es un roady, que el roady es el que le carga el equipo, ¿cómo fue cargar el equipo de Cerati por tantos años? Con ellos queremos hacer un especial para que sea más de la persona de Cerati y no comunicadores presumiendo cuántas veces lo entrevistaron. Ése es mi trabajo, tirar la línea.

 

Carla: Hacer lo que no es común.

 

Romina: Eso es lo que busco. También mi trabajo, por supuesto, como es una institución gubernamental, incluye un chorro de papeleo, es entregar los reportes… No es como en cualquier lugar administrativo en el que programas qué temas tratar o qué música se puso, la parte administrativa me da mucha flojera, pero sin esa parte no puedo hacer la parte creativa, todo tiene su parte desagradable. No me gusta estar trabajando en Excel, pero me encanta estar en directo desde el Corona Capital y entonces tengo que hacer mis archivos y documentos para poder ir a hacer mi transmisión, ni modo.

 

Tamara: También vimos que tú querías hablarle a todos, a las distintas clases y realidades; nos gustaría saber ¿tú qué crees que todos quieren escuchar de ti y de tu visión de la radio?

 

Romina: Eso me parece tremendamente importante y no hay forma de medirlo, nosotros no sabemos si en verdad esto puede hablarle a todos, pero creo que una forma de lograrlo es por medio de la empatía. Si hablas, como locutor, desde un pedestal, es decir, ya no estamos en los años 60, 70 u 80, que era una figura que todo mundo veía para arriba, si hablas desde un pedestal: “yo sé más que tú, yo soy mejor que tú”, no vas a generar conexión con la gente; es mejor decir: “yo soy un mortal igual que tú que tengo la fortuna de estar en este micrófono, pero sé un chingo de música (disculpen soy bien malhablada) y desde mi trinchera te voy a  compartir, no a presumir, no ha demostrarte, te voy a compartir lo que sé de música, lo que hay en la música”. Yo creo que así generas empatía y no importan las clases sociales, porque una canción de Café Tacuba, “Ingrata”, por ejemplo, le habla igual a un hombre que a una mujer, que a una persona de clase alta que a una persona de clase media-baja, a alguien que no acabó la prepa que a alguien que tiene un doctorado, porque al final la música de Café Tacuba lo que transmite es emociones y ésas no distinguen razas ni géneros ni circunstancias económicas.

 

Sofía: Mencionabas que la situación radiofónica en México está cambiando, que ya más gente empieza a escuchar de Spotify o de TuneIn, por ejemplo, ya se puede escuchar radio de Alemania.

 

Romina: Exactamente. Y sí pega, pero les voy a ser honesta. No pega casi nada en México, si estuviéramos en Noruega donde ya va a dejar de existir la radio FM es otro caso. En México no pega así de fácil porque –ya me voy a poner bien rojilla– hay un monopolio que se llama Carlos Slim y nos sale carísimo el Internet y tiene una pésima recepción, entonces no puedes escuchar en el metro una estación por Internet y, en tu coche, tal vez si pones el TuneIn vas a gastar todos tus datos, por eso prefieres poner la radio FM.

Además, hay una cuestión que es bien importante, la radio es un medio muy local; ahorita Apple sacó Apple Music y tiene esta radio internacional que se llama Beats One y se agarraron a un locutor que es de los mejores, Zane Lowe, aquí en Reactor todos lo amamos, era el locutor estrella de la BBC 1 de Londres. Claro, Reactor le tira a la BBC 1 de Londres porque es la mejor estación alternativa del mundo. ¿Qué pasa? Le ponen un programa mundial y no está pegando nada porque no es el mismo ritmo en los Ángeles a las 11 de la mañana que en México a las 3 de la tarde, o que en París a las 6 de la noche. La radio es localista y mientras los servicios de streaming y el Internet en este país sean poco accesibles y caros no nos van a afectar; la gente sí escucha radio, si ves las gráficas ha bajado, pero muy poco.

Yo porque trabajo en radio, entonces yo la escucho todo el día, pero conozco amigas que me dicen: “Es que luego me harto del Spotify, no sé qué poner”. Mejor le pongo a la radio; quiero escuchar a alguien que me hable.

Obviamente voy a defender la radio a morir porque es lo que hago. Pero estos nuevos medios se basan en algoritmos, checan qué música traes o qué escuchaste y con base en una fórmula te van a recomendar más música que suena parecida. En Reactor son humanos los que están programando, te van a decir qué escuchar, no a partir de lo que sonó hace rato, sino que –eso sí tengo gente que sabe muchísimo de música– mis locutores, cada uno se ha especializado en algo, me llevan pero… Yo siento que sé de música, pero ellos me llevan de calle; una persona que sabe tanto habla a partir de lo que conoce, tiene la autoridad (sin ser mamón) de decir: “Estas tres bandas son lo nuevo que tienes que escuchar” y lo dice un experto, no como un logaritmo que lo saca de tu computadora. Además, qué tal que es la música de tu exnovio, o que compartes el Spotify con tu primito que hizo su fiesta el viernes y entonces todo lo que sonó fue la música de la fiesta de tu primito y entonces te estará recomendando cosas que no son tuyas.

 

Adriana: Oye, ¿pero sí tienen invitados de Spotify, no?

 

Romina: Teníamos una colaboración de Spotify, que ya no tenemos porque cambió la barra, pero venían una vez a la semana a decir novedades que entraban a la plataforma. Por esto mismo, hay tanta música todo el tiempo que no sabes. A la gente de Spotify le decíamos tiene que ser de cierto perfil, si traes algo nuevo de bachata a mí no me funciona, pero a Spotify llega un chorro de música nueva que luego a mí no me llega y entonces venían y decían: “Esta semana incluimos música nueva y viene esto, esto, esto o tenemos el lanzamiento”, porque luego tienen exclusivos de tal canción y de tal banda, por ejemplo, hay una banda que medio descubrió Spotify que se llama The Chamanas y que ahora está sonando mucho y que está jalando mucho.

Por supuesto, yo no estoy para nada en contra, defiendo la radio porque es mi trinchera, pero yo escucho música en Spotify, no tengo todo el dinero para descargar todo lo que quiero y mi computadora no tiene toda mi música. Fue hace dos computadoras que en algún episodio de violencia en esta ciudad me robaron la laptop y perdí toda mi música. Entonces me parecen excelentes formas para escuchar música, pero para descubrir yo sigo pensando y lo tengo que pensar, sino me salgo de esta silla, que es mejor la radio y sobre todo para tener compañía, porque el locutor te acompaña.

 

Sofía: Es una conexión, ¿no?, en vez de soló escuchar música hay más.

 

Romina: Exactamente. Traemos todo el tiempo a las bandas, procuramos que vengan y presenten su sencillo y nos platiquen, así ya es un acercamiento extra.

 

Carla: ¿Han logrado que bandas importantes de rock vengan?

 

Romina: Sí. Mira, yo llevo aquí un año, por ejemplo, a los ex integrantes de The Mars Volta, a Omar Rodríguez López y Cedric vinieron aquí, te estoy hablando de los que han venido mientras yo he estado. En los tiempos previos, antes de que yo estuviera aquí, vino a la cabina Noel Gallagher y lo que hacemos, que nos resulta más fácil, es que vamos al lugar; entonces si va a tocar Pearl Jam nos llevamos nuestra unidad móvil, los entrevistamos en el Palacio de los Deportes y tenemos la entrevista. En los festivales como Corona Capital y Vive Latino, entrevistamos a todas las bandas, hacemos transmisiones de ocho a diez horas y todo el día estamos entrevistando.

 

Carla: Entonces, ¿cuál crees que sea el impacto cultural que tiene Reactor en México y en la sociedad?

 

Romina: Pues mira, puedo pecar de arrogante, pero es que amo mi trabajo. Siento que el impacto más fuerte de Reactor es que es el único espacio; y no aplaudo que sea el único espacio, yo sería la más feliz con competencia, inclusive en radio es muy importante monitorear y escuchar a tu competencia para ver cómo va, cómo vas tú. Yo no tengo competencia, la estación que más se parece a mí es Ibero, pero Ibero carga el 85% de su música al inglés y yo soy 50-50.

Así que el impacto cultural más fuerte es ése, apoyar las buenas bandas mexicanas porque que yo ponga de Dead Weather, que yo ponga a Foo Fighters, no los va a ser más ni menos, son Foo Fighters, van a ser igual de grandes en el mundo, los toque Reactor o no. Claro que los toco, me gusta que suenen, pero conmigo no van a hacer un cambio, las cosas que pasan a nivel local y no me refiero al DF, me refiero al país, a nivel nacional, a lo que está pasando en Chihuahua o si toco una buena banda del DF, aunque ya tienen el apoyo de las redes sociales, pero la magia de la raza es la base, llegas a todo el mundo.

 

 

Daniel: A mí me gustaría participar, ¿cómo vives el cierre del foro Alicia? Esta cuestión de pelea por ese lugar icónico que, además, para mí está lleno de recuerdos.

 

Romina: ¡Muchísmos! Yo llevo unos cuantos años sin ir al Alicia, pero en el Inhumyc, todo el tiempo recuerdo que mi mamá decía: Uta… ¿otra vez vas a ir a ese lugar? Y yo le respondía: Bueno, entonces no te voy a decir a dónde voy (risas). Todos en el Inhumyc, mi bolita de amigos, salíamos mucho al Alicia.

Así, si tengo que ser bien honesta, ahí hay un caso obvio de corrupción. No conozco cuál es, pero ha de haber sido como que le piden una mochada al Alicia y no se mocharon… o que a un delegado del lugar le cae mal el espacio o vive por ahí cerca su cuñado y no le gusta el ruido, o sea, es obvio que es algo de corrupción, porque hay muchas irregularidades.

Lo que rescato como positivo es que creo que ha hecho tanto ruido que las dos veces que lo clausuraron lo volvieron a abrir. Reactor ha tomado una postura muy activa. Cierran el Alicia y aventamos tuits, lo decimos al aire: No al cierre del foro Alicia, invitamos a Nacho, que es el dueño del Alicia, a que venga a hablar, a que venga a exponer su punto y, ahora sí que muy Molotov, pero ¡el poder es de la gente! ¿No? Creo que si nos unimos y protestamos por ese tipo de cosas, podemos evitar que sucedan y que nos clarifiquen: ¿por qué? Está bien, no tenía salida de emergencia, cosas de seguridad. Pusieron la señal ética y otra vez. Que digan de verdad qué es, y creo que el Alicia tiene el tremendo paro de que todas las bandas que son algo o que no son nada todavía en México han tocado ahí. Tienen un apoyo de una industria tremenda, pero qué pasaría si, no sé, si le está pasando eso a un bar ahorita en San Ángel que abrió hace tres meses donde están tocando bandas. Ese bar nadie lo va a apoyar porque no sabemos que existe, ¿no?

 

Daniel: Un poco como le pasó a Rockotitlán, ¿no?

 

Romina: Exactamente, yo estaba como muy chica para saber lo que pasó pero tengo como que más o menos la idea y al Alicia, uta, si lo cierran se va a armar un broncón y qué bueno, porque en algo nos podemos unir, si no es en apoyar las mutuas bandas al menos en que nuestros foros no los cierren, sobre todo porque el Alicia es emblemático, es un foro que ha apoyado a la música a lo largo de los años, entonces ¡no lo pueden cerrar! Y no los vamos a dejar.

 

Tamara: Y hablando de -cosas que se cierran, por ejemplo, la información en este país, cómo vives en el radio la censura y el control sobre lo que puedes decir, y lo que no, y más en una estación que pertenece al gobierno.

 

Romina: Mira, eso está como complicado, yo tengo líneas. Por ejemplo, esto está de hueva, es un speech burocrático, soy una estación permisionada, es decir una estación pública y tengo ciertas limitantes establecidas por la ley federal de telecomunicaciones. ¿Cuáles son estas limitantes? Por ejemplo que no puedo vender. Se puede patrocinar, pero no se puede vender. ¿A qué voy? Yo puedo decir que el viernes en el Alicia toca tal banda, pero no puedo decir “el viernes en el Alicia que está en la dirección tal, el boleto cuesta tanto y los pueden comprar en tal lugar”, porque estoy incitando a la venta. Es una limitante que así es. Punto. Así la dicta la ley.

Pero sobre hablar de gobierno o esas cosas, nunca me he visto censurada. Yo sí les digo a mis locutores que no se metan a hablar de gobierno, no porque me dé miedo, mi postura es: en todas las estaciones de radio van a hablar de los muertos, del diputado transa, así que es nuestra responsabilidad ser una alternativa para la gente que ya no quiere escuchar eso y que escuche música; y, como decía al principio de la plática, la música también es contenido, por ejemplo, en diciembre hubo una canción de una banda que se llama Denalgas, la canción se llama “A ver Gaviota”, obviamente, por la Gaviota y por verga. La canción decía algo así como: “yo no voté por ese wey, yo no vote por ese idiota, yo no voté por ese wey, mi presidente mis pelotas”. La puse al aire y sí, sin decir nombres, hubo gente del IMER que brincó y les dije: “¿A ver quítala? A ver cómo te va”. Yo no la voy a quitar, y si tú me haces quitarla voy a decir que no estaba de acuerdo y que tú me hiciste quitarla, porque tanto tiene derecho Peña Nieto de expresarse, de que mañana de su informe y que todos escuchemos lo que tiene que decir como presidente de la nación, como tengo yo derecho en mi twitter de decir que me caga el chocolate y no tiene por qué censurarme, aunque sea la directora de una estación, como tiene derecho Denalgas de hacer una canción que se llame “A ver gaviota” ¿No? Y aquí es cuando entra la libertad de expresión, si la canción mintiera, que dijera: “Peña Nieto violó a seis niñas y las ahorcó y las colgaron…” ahí si diría que no está padre porque estás mintiendo. Pero si es expresar tu sentir por un acontecimiento, pues bienvenido, ¿no?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *