Por qué me gustó Ética para Amador

Por qué me gustó Ética para Amador
por: Diego Carregha

Este libro no es una serie de recetas para ser feliz, sino al contrario, lo que Fernando Savater quiere es hacer reflexionar a su hijo Amador, y de paso a todos los lectores, sobre lo importante que es vivir “una buena vida” desde la libertad al ser conscientes del enorme poder que tienen nuestras elecciones en la construcción o destrucción de nuestras vidas. También invita a pensar que cada ser humano es único, por lo que cada quien tiene que explorar lo que le hace feliz sin limitarse a ser un “borrego” que sólo imita a la mayoría por pertenecer a un grupo.

Savater explica a su hijo que la ética es autónoma porque cada quien debe pensarla por y para sí mismo. Vivir es una experiencia de cada uno y, hacerlo como nos conviene a cada quien, es una decisión personal. La ética es también laica, porque depende de la capacidad de cada uno para razonar y no de dogmas religiosos o políticos. La ética es alegre, porque lo que busca es que encontremos, mantengamos y aumentemos el gozo humano; la vida tiene placeres y también dolores, pero hay que procurar siempre hacerla más plenamente gratificante para uno mismo y para quienes la comparten con nosotros.

El autor relata historias de personajes que eligieron mal desde un punto de vista ético, como el Ciudadano Kane, Calígula o Ricardo III, quienes creyeron que poseyendo cosas materiales y poder iban a encontrar la felicidad, pero ninguno de ellos la encuentra y terminan solos y destruidos. Con estos ejemplos se explica cómo los seres humanos estamos siempre condenados a elegir, aún cuando decidimos no elegir, estamos eligiendo. Y es verdad que ninguno de nosotros escogemos las circunstancias en las que nacimos: como nuestra nacionalidad, nuestros padres, nuestro color de ojos o nuestra estatura, pero sí la forma como respondemos a nuestras circunstancias. Por esto es muy importante meditar sobre lo que decidimos en nuestra vida. El objetivo es convertirnos en libres pensadores que utilicen la ética para poder vivir “la buena vida”. Para lograr esto, es fundamental tratar a nuestros semejantes con respeto y dignidad, no olvidando que las personas no somos cosas y que los objetos y el poder no podrán reemplazar nunca nuestras relaciones humanas.

La felicidad no está en lo que poseemos materialmente sino en lo que poseemos humanamente: el amor, la amistad, el respeto, la dignidad, no se pueden comprar ni obtener a la fuerza y no sólo en la literatura, sino en la historia del mundo, hay muchos ejemplos de personajes que han olvidado esta verdad y han terminado solos y destruidos.

Me gusta cuando Fernando Savater habla sobre las personas que no han tenido amor y respeto y cómo eso los ha orillado a elegir mal, pero además es muy importante no olvidar que son seres humanos y comprender y ponernos en su lugar, como lo hacía el emperador Marco Aurelio, que siempre trataba con respeto a todos, sin importar si eran mendigos o ladrones, o en la historia de Robinson Crusoe, dónde él y Viernes eran amigos a pesar de ser de diferentes razas, hablar diferentes lenguas y venir de lugares totalmente diferentes, compartían su humanidad. Esto es lo verdaderamente importante.

Por eso la propia conciencia debe ejercitarse una y otra vez, para elegir desde nuestra libertad, recordando lo que es realmente valioso e importante. Cuando elegimos interesarnos por nuestros semejantes y tratarlos con respeto y comprensión, nuestras vidas se vuelven plenas y alegres; cuando elegimos éticamente, es fácil elegir el bien. Y sucede todo lo contrario cuando nuestras decisiones están cimentadas en acumular cosas y tener poder sobre los demás tratándolos también como si fueran cosas y olvidando su humanidad.

Esto me hace pensar mucho sobre lo que está sucediendo en el mundo, y cómo tanta gente está perdiendo su humanidad. No podemos olvidarnos de lo que importa, la dignidad y el respeto hacia uno mismo y hacia los demás, Por eso el autor le habla de la ética a Amador, por eso creo que todo el mundo debería de leer Ética para Amador, y recordar lo que de verdad nos puede llevar a vivir una buena vida: libre, placentera y alegre.

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