Poemas • por Lorena Alférez Ramírez

Poemas • por Lorena Alférez Ramírez
por: Lorena Alférez Ramírez

 

 

Mismos labios

 

Con tus labios me besaste, con tus labios me mentiste.
Me besabas y me decías que me amabas,
me aconsejabas, me decías que me amabas.
Tus labios dicen algo y en un par de segundos dicen lo contrario.
Lo haces parecer tan fácil,
pero me complicas y dejo de entender.
No se puede prometer amor al mismo tiempo que se olvida.
Me besas y me mientes, con los mismos labios.
Los únicos labios que me demuestran amor,
me mienten con dolor.
Porque me amas… me amas. Lo sé porque tus labios lo demuestran.
Pero mientes, tus labios lo expresan.
Ámame, miénteme.
Pero no con los mismos labios.
Utiliza otros labios para mentirme
y bésame con los que tienes.

 

 

Escucha

 

Una parte de mí dice, sé fuerte. Otra lo contradice.
¿dejar de ser fuerte, parar, llorar?…
Si lo hago, pierdo tiempo.
Ni siquiera sé qué es el tiempo.
No puedo perder algo que no tengo.
Sí, tomaré aire, pararé.
Quiero un suspiro, quiero llorar hasta tener espacio para sentir.
Llorar para perdonarme.
Parar por un instante, quedarme conmigo.
Lo intentaré, no sé qué debo hacer, ni cómo empezar.
Si dejo de caminar puede que empiece a pensar, a escucharme.
Tal vez, por primera vez, me conoceré.
Acepto que tengo miedo; no me quiero defraudar.
Si no me gusta algo, ni modo, ya lo hice, pude vivir con ello en algún momento.
Ya pasó,
si no me gusta; lo cambiaré.
No me podré perder, ya que aún no me tengo.
Al tenerme, podré perder el egoísmo y rencor.
Podré perder lo que me disgusta.
¡Hoy comienzo!, hoy dejaré de caminar.
Contemplaré la vida.

 

 

Vida en muerte

 

No entiendo por qué algunas personas están muertas dentro de un cuerpo.
No entiendo por qué en el mundo hay pieles cubriendo gritos de ayuda,
gritos infieles saliendo, gritos infieles que nos aturden, que nos calan.
Gritos infieles que aplastan, destruyen,
y matan a todos esos cadáveres con órganos y un alma fuerte;
pidiendo ayuda al salir de su piel.
No encuentro explicación de las miradas,
ya no tienen vida.
El oxígeno está a punto de terminar con nuestras vidas.
Únicamente somos entes tóxicos,
somos una guerra muriendo en guerra.
Somos un terrible monstruo sin rasgos, con miedo… con tantos miedos.
Hay caras sin rostro,
palabras sin letras,
corazones sin venas.
Tiempo frenado por el mismo viento.
Pisamos suelo sin superficie
cayendo al vacío con almas vacías,
tratando de subir y regresar…
Y todo eso… para regresar al vacío.
Terminamos siendo un vacío.
Terminamos siendo un vacío por querer matar a otro y dejarnos de sentir vacíos
¡pero no!, ¡no nos basta!,
sigo sin entender por qué el gran odio al que está a lado nuestro,
pudiendo tomar su mano, y volar.

 

 

Sola

 

Me sentí sola, pensé que no estaba.
¡Creo que no vivo!
Quiero volver a sentir,
quiero volver a vivir, vivir como antes.
No sé en qué momento me perdí,
me esfuerzo,
miento… y creo que ese es el problema.
Ya no siento.
Creía que seguía,
paré y me retrasé.
Me siento sola, y no por primera vez.
Ya no estoy viva,
ya no miro.
Siento, vivo sin sentir.
¿Y si me esfuerzo?, ¿qué gano?
Y si me esfuerzo, de nuevo. ¿Me quiero?
¿Y si me esfuerzo? ¿Me quiero? ¿Me querré de nuevo?
Sólo si me esfuerzo…
¡No! ¡Ya no más!
Ya no quiero, quiero volver.
¡Escúchame! ¿En dónde estás? ¿Dónde me quedé? ¿En dónde estoy?
Escúchame… por favor, sólo escúchame.
¡Ah! ¿En dónde estoy? Ya no estoy.
Ya no estoy, muero, muero sin sentir.
Y aún no muero.
Te escucho. Te estoy escuchando.
Pero esfuérzate, sólo esfuérzate.
¿Dónde me quedé? ¿Me escuchas?
¡Contéstame!, contéstame una vez
sé que aún sigues, que me escuchas.
Aunque no me sientes, sé que sientes, aunque no me escuchas.
Sé que sigues aquí.
Sigues, aquí… y sigues viva.

 

 

Luna bella, háblame

 

La noche ya no brilla,
la noche ya no siente.
Mi llanto se escucha,
mis lágrimas caen y congelan el alma.
Matan sin saber que aún tienen vida.
Se terminan las estrellas.
La luna se derrite por ella,
mi llanto cesa,
miento porque digo que sigue ahí la luna, pero ya no la veo.
Me siento y pienso; qué tan bella era ella.
Me he convertido en un río frío formado por rocas de misterio,
ahí ya no hay reflejo.
La luna ya no es ese deseo que tanto tuve, ya no me motiva
a alcanzar esas estrellas que estaba a punto de tocar.
Ahora… miro hacia el cielo y deja de brillar esa luna.
La luna murió.
Al igual que mis lágrimas matan mi alma.
La luna sigue siendo la misma, sigue siendo fría,
¡dónde está esa luna que me inspira!
El silencio me quema,
no entiendo qué me dice el silencio.
Por favor luna,
tan bella que eras.
Dime lo que el silencio dice,
La luna dijo – ¿Quién eres tú? ¿Quién habla?
(la última lágrima que quedaba, de mí cayó).
En ese momento entendí,
la que no está soy yo.
La noche sigue, la luna vive.
(Las lágrimas terminaron de matar mi alma).
Algo apagó mis sentidos.
Fue el fuego del odio, el peso del rencor, la tristeza de mi corazón.
Fue mi alma que se dejó matar por mis lágrimas.
Sólo eran lágrimas…
¿Cómo pudieron contra mí?
No es posible que mis lágrimas mataron mis risas.
Todo está claro, ahora lo entiendo.
Mi sonrisa fue fiel a mí, y la defraudé. No pudo sola.
Tan cerca que estaba el dolor de mí, mataron mi alma,
le quitaron poder al regocijo.
Perdí el entusiasmo de vivir al no entender que puedo sola.
No necesito la luna, ni los árboles,
no necesito el reflejo de la luna en mi río.

 

 

Carrera extensa, vida lenta

 

En qué momento pasó,
ayer era una niña,
ayer sonreí, ayer fui feliz.
Crecí.
¿En qué momento?
Me surgen miedos,
me surgen dudas.
El tiempo lento,
la vida corre.
Creces sin momento.
Pasa, juegas, ríes, lloras.
La vida lastima, tu sonrisa motiva.
Creí tardar, creí en el tiempo.
Tan sólo esperé tener seis años.
Seis años y sentirme grande,
seis años ser feliz.
Amigos, familia, recuerdos
se transforman, se van, se quedan.
Los veo cambiar, me veo esperar.
Creo en el tiempo, el lento tiempo.
Crezco, no me reconozco.
Diez años, sólo una niña
jugando, soñando.
Surgen dudas, crecen miedos, otros desaparecen.
Amigos se van, se quedan, regresan.
Amigos crecen, lo noto.
Mirando estoy, al menos eso creo.
Diez años, volteo atrás
no me reconozco, ya no soy la misma.
Sigo esperando crecer.
Seis, diez, aun soy pequeña.
Sonrío sin darme cuenta,
-niña, crece, quiero triunfar-,
-niña, crece, ya quiero verme-.
Sonrío, miro al pasado
emocionada de vivir, sentir, soñar, reír… vivir.
Doce años, esos esperados,
-ya soy grande- decía mi voz,
-crecí- pensaba,
-puedo sola- creía yo.
Pude sola, llegué a esa edad,
ya soy grande
¡tan sólo doce años!
Crecí, mi niña sigue.
Niña, crece más,
te falta mucho,
el tiempo tarda.
Vive, apresúrate.
Crecí, no noté crecer…
Despierto con catorce…
Besos, miradas, dudas.
Miedos sin poder vivir,
pensamientos, dudas insoportables.
Tengo miedo.
¡Soy tan sólo una niña!
¡Por favor, ya no crezcas!
¡Crece, por favor!
Mira todo lo que falta,
no llevas nada.
(Tan sólo una niña).
-Puedo sola- pensé.
Por favor, no me dejes, quiero verte, escucharte, sentirte.
Regresar a esa niña.
Más sonrisas, llantos insignificantes.
Tiempo lento, regrésame.
Sólo una niña…
¡camina, aún falta!
(Recuerdo)…
Esa risa, ese beso, ese miedo.
Menos juguetes, dudas crecen,
miedos viven, vuelven.
Ya no soy; no sé que soy.
Niña… regresa,
mira cómo creces, regresa
-no puedo- me contesté.
¡Ya no puedo!
Ya no puedo más
¿voy?, ¿regreso?, ¿qué hago?
Vivo el pasado.
Muero en presente.
Quiero el futuro.
Sigue, sigue.
Aún hay tiempo, falta vida.
Sólo catorce.
Doy un paso,
olvido el pasado,
recorro, miro.
No tomo en cuenta.
Río, lloro, olvido.
¿Vida, tiempo?, no son nada.
¡Por fin quince!
Ahora, ya tengo quince,
logré crecer, logré vivir.
Vivir besos, caricias, sonrisas.
No sé cómo dirigirme la palabra.
Gustos cambian, miedos llegan.
¡Ayuda!, no la necesito, perdón por dudar de mí.
¡Ayuda!, ¿quién soy?
Mil lágrimas, ningún significado.
Quince años, cambios de años.
Crecí sin darme cuenta.
Regrésame, tiempo,
hay tiempo, iré a volar.
(No volví).
Volé, volé, me quedé.
Destrozo miedos, nacen miedos;
hoy soy fuerte.
Cada día, sin destino.
Dieciséis, besos, sueños…
Sin amor.
Tiempo ¡para ya!
Quiero ser niña otra vez.
Niña, no me dejes.
¿Por qué te vas?
Tu felicidad sigue,
niña, no me dejes,
Ven conmigo.
Caminemos juntas,
lloremos, vivamos,
regresa.
Camina al frente,
Ya no puedo regresar.
Ven, te espero,
no tardes, sigue mis miedos.
Toma mi mano.
No me sueltes.
Niña, no tardes, no puedo parar.
Niña, el tiempo aprendió a correr…
Y nunca regresar.
Niña, hagamos del tiempo un amigo.
Iré al frente,
sigo caminando, ven, niña.
Entendí, no podré parar.
No podré ir por ti.
Toma mi mano.
Sigamos juntas,
déjame crecer,
no me sueltes, no me dejes.
Sólo déjame crecer.
Sé feliz junto a mí.
Niña, tengo que crecer, lograr, triunfar.
Niña, sé feliz.
Toma mi mano, caminemos.
Juntas con vidas propias.

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