Nunca es tarde para empezar

Nunca es tarde para empezar
por: Nadya Olivares

 

Querida Madre,

De todo corazón te quiero pedir perdón, porque veo humanos, pero no humanidad.

Perdón porque somos el problema, pero también la solución.

Perdón porque te hemos dejado un mundo caído que nos rehusamos a levantar.

Perdón por no darnos cuenta de todo lo que nos diste, hasta que lo perdimos.

Perdón porque  nos dejaste la selva del Amazonas y la volvimos un desierto. Perdón porque nos regalaste millones de árboles, y a cambio los talamos, llenaríamos 40 estadios de fútbol cada minuto, el 50% de los árboles que nos has dado en los últimos 100 años.

Así que perdón por usar la naturaleza como tarjeta de crédito sin límite, destruyendo los hogares de miles de animales, llevándolos a la extinción. Eso no puede evitar producirme tristeza, porque el único lugar donde mis hijos podrán ver un tigre será en un museo.

Perdón por contaminar los océanos con toda la basura que creamos y arrojamos a los animales acuáticos, al punto en que hemos creado una isla del tamaño de Colombia.

En especial, perdón porque tenemos la mente cerrada, tenemos el atrevimiento de llamar a toda esta destrucción, progreso.

Perdón por esas personas que hoy no les importa el mañana, que claman que esto no les afecta lo dicen porque tuvieron la suerte de no vivir en Indonesia cuando las enormes olas destruyeron miles de hogares; pero yo sé que el océano no lo hace por maldad, lo hace para ayudarnos a regular el calentamiento que nosotros mismos causamos. Perdón por esas personas que dicen disfrutar el olor a humo, lo dicen porque no viven en China y, a diferencia de miles de niños, no tienen que usar cubre bocas para salir de sus casas. Así que perdón por ponernos a nosotros antes que nadie sin importar las consecuencias.

Pero ¿sabes una cosa, Madre? Ya no pediré disculpas, porque este futuro yo no lo acepto, porque una equivocación no se convierte en un error hasta que te rehusas a corregirlo. Y sí, sí podemos corregir el curso de esta nave que se hunde, porque la verdad se puede ocultar, pero no evitar.

¿Cómo, Madre? Necesitamos darnos cuenta de que la raíz del problema no sólo es el gobierno corrupto, sino nosotros. Pero podemos ser la luz en la oscuridad. No compremos pan con tres bolsas de plástico, no cambiemos teléfonos en perfecto estado cada año, consumamos productos orgánicos e intentemos comprar lo menos posible, evitemos crear toda una cadena de facturación que consume agua, energía, que produce tanto humo que deshace la capa de ozono.

Hay que darnos cuenta de que no somos una parte en la naturaleza, si no una parte de la naturaleza; que lastimarla a ella es lastimarnos a nosotros, que salvarla a ella es salvarnos a nosotros; que es nuestro único hogar.

Sé que el pasado no cambia, pero la gente sí.

Para que una estrella nazca, una nébula gaseosa debe colapsar, así que este colapso no es nuestra destrucción, es nuestro nacimiento. Porque una vez que tocamos fondo no nos queda más que subir. Nunca es tarde para empezar.

Una vez un maestro muy sabio me dijo que en la vida se nace dos veces; cuando naces de tu madre y cuando te das cuenta para qué naciste. Así que es momento de darnos cuenta, de que todos nosotros nacimos para salvar al mundo.

 

Atte.

Nadya,
una hija lanzando bengalas de esperanza.

 

2 comments on “Nunca es tarde para empezar”

  1. Nunca es tarde para empezar.

    Eres grande Nadya, el mundo necesita desesperadamente más seres humanos tan decentes como tu.

    1. Muchas gracias. Todos podemos ser así, sólo falta querer ser así

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