Maltrato animal

Maltrato animal
por: Farah Neyra Cárdenas

Un país, una civilización se puede juzgar

por la forma en que trata a sus animales.

Mahatma Gandhi

Hace exactamente veinte años que di el paso más importante de mi vida académica, decidí estudiar Medicina Veterinaria y Zootecnia. Había soñado con serlo desde que tengo uso de razón, sin embargo, fue en mayo de 1996 que me inscribí para hacer mi examen de admisión a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, por supuesto en la UNAM y en Ciudad Universitaria.

Al principio, como todos mis demás compañeros, pensé que sólo conocería técnicas y procedimientos para poder ayudar a los animales, que eran nuestra pasión, pero qué lejos estaba de imaginar que también me encontraría con un lado que hasta entonces desconocía de la humanidad, la crueldad con la que puede tratar a los animales.

Esa travesía comenzó en las campañas de vacunación antirrábica, en dónde nos íbamos como voluntarios a distintas zonas de la Ciudad a vacunar a las mascotas, en específico, perros y gatos. Ahí nos encontramos con todo tipo de pacientes, desde los que vivían en la más absoluta de las comodidades hasta los que se encontraban amarrados en las azoteas sin nada más que un pequeño techo de lámina que apenas si los resguardaba de la lluvia o el sol. Nosotros hablábamos con los dueños, tratando de concientizarlos sobre la calidad de vida que deben tener las mascotas, que son seres vivos dependientes de nosotros y que es nuestra obligación quererlos y cuidarlos. Muchas veces nos escuchaban, muchas otras nos conducían rápidamente a la salida, lo peor de todo era ver que esos perritos olvidados en esas azoteas o cuartos húmedos, al ver que su dueño se asomaba unos segundos, se ponía feliz, brincaba, ladraba, movía la cola. Ellos no saben de rencores ni perdones, ellos son fieles sin más motivo que la relación con su dueño.

Muchas otras cosas he visto con el camino, dueños que “regatean” las consultas como si nuestra profesión no importara o como si por el hecho de ser veterinario, te regalaran los medicamentos, vacunas o fuera una obligación moral sólo por haber estudiado eso. Otra forma de maltrato animal son las compras irresponsables en bazares o debajo de puentes peatonales donde no hay el mínimo control sanitario, donde seguramente estarán enfermos y morirán en pocos días, eso sí, la garantía es que te dan otro, seguramente enfermo también, pero te lo “reponen”. Existen también personas sin escrúpulos, que dejan pedazos de carne envenenada con raticidas en los parques para que los perros mueran y ya no vayan a “ensuciar”, sin embargo, la responsabilidad es del dueño que lo saca a pasear. Seguramente si alguna de estas personas viera en qué condiciones y con qué dolor mueren estos animales, no se atrevería a hacerlo de nuevo.

En fin, no terminaría de citar todo lo que me encontré en estos veinte años y que antes no podía siquiera imaginar. Esto que la gente hace me lleva a la siguiente reflexión: en el momento en que yo sea indiferente a  alguna de estas situaciones, dejaré de practicar la veterinaria, los animales necesitan que los ayude no que los ignore. Te invito a que seas responsable con tus mascotas y cuando adquieras una nueva; ellas no pueden hablar, nosotros les damos esa voz.

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2 comments on “Maltrato animal”

  1. Excelente Post!!! Ligero, contundente, desde el corazón!!!

    Muchas felicidades!!

  2. Muy buen post, no puedo creer que haya gente inconsciente capaz de hacer eso. Sólo de imaginar sus caritas inocentes se me parte el alma. Hay que empezar a ser conscientes, estos animalitos no tienen la culpa de nada, es más ellos son nuestros mejores amigos, quienes están contigo en las buenas y las malas y son quienes nos brindan seguridad y confianza. Ellos sólo nos piden amor y ternura no golpes ni maltrato.

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