El México que anhelamos

El México que anhelamos

En estos días festivos, ¿en realidad qué celebramos?, hacemos fiestas, nos reunimos con viejos amigos, nos empachamos con comida, bebida, anécdotas; y claro, es una tradición, pero ¿en realidad estamos orgullosos de nuestro México? Cuando vemos o leemos las noticias y comentamos con amigos y familia sobre cómo la corrupción y el narcotráfico están cada vez más presentes en nuestro país, sentimos decepción y recordamos mejores tiempos, y aunque esos recuerdos están en el pasado y no podemos hacer nada por ellos,  ellos sí pueden hacer algo por nuestro presente.

La historia, el arte, la comida son algunas razones por las que estamos supuestamente orgullosos de México, sin embargo, tenemos una visión de menosprecio hacia las personas que construyeron la cultura de nuestro país, los pueblos indígenas… reflejada en su pobreza, su pérdida de costumbres, su situación laboral… ignoramos su calidad de vida, pero los usamos como símbolo de identidad nacional.

En algunas ocasiones, las injusticias han unido a sectores inconformes y han causado que alcen la voz, a que se expresen libremente para moldear a México y convertirlo en un lugar tolerante y honesto. Así, hemos demostrado que la unión del pueblo hace una diferencia, esas causas por las que no importa el género, la inteligencia, el color de tu piel, sólo son un grupo de personas con un propósito: hacer de México un mejor país.

Un ejemplo de esto es el movimiento del 68, miles de estudiantes y civiles manifestándose y expresándose contra el gobierno corrupto y opresivo, lo que  causó que las personas voltearan a ver, un hecho innegable, una masacre, algo que simplemente no se podía ignorar. ¿tenemos que llegar a una tragedia de esa magnitud para actuar? Estamos tan acostumbrados a desapariciones, corrupción, violencia, homicidio, violaciones, secuestros, narcotráfico, y puede que éstas palabras resuenen en este momento ¿pero lo hicieron hace unos días?

En vez de tener un día en donde la celebración de nuestro país sea vacía y una excusa más para desconectarnos del trabajo un rato, que sea un motivo para hacer de México el lugar que anhelamos.

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